lunes, 21 de julio de 2008

En la variedad está la diversión!

Iván y Maite, similitudes y diferencias…

Apodos:
I: Max Power, Vanchi (papis), Ivancito, Ivanete (Nía), el gordito (Tata), amigo!.
M: Marota, gorda palito (papis) Maitecita (Iván),Maituni (Nía), gordita (tatos).

Leche:
I: litro y medio diario hasta los dos años de sancor.
M: teta, teta, teta (cinco kilos menos la mamá)

Pañales:
I: 9 x día….pis, pis, pis….caca eventual y dolorosamente.
M: 5 x día, todos con caca.

Noni:
I: canción + chas chas + padres en la cama de bebé. Ahora TV en cama propia.
M: Teta y silencio + padres en la cama.

Celos:
I: muchos, muchos…
M: más turra que celosa.

Ojos:
I: Mate cocido.
M: Gris grande.

Pelito:
I: 8 ND
M: 7 N

Hipoglós:
I: 1 pomo en toda su vida.
M: van 8 y sigo pidiendo recetas.

Comida:
I: milanesas con puré.
M: todo lo que se le cruza, incluyendo papel, cartón y teta por supuesto.

Habla:
I: a los 9 meses decía papá, agua, meme, loco, tato, tata y no, no, no!
M: tttrrrr…dadadada, t t t , nananana……un carajo!

TV:
I: desde los 5 meses no le saca los ojos de encima.
M: ni cinco de pelota.

Andador:
I: desde los 5 meses.
M: desde los 5 meses.

Dientes:
I: incisivos inferiores juntos a los 8 meses, dientes pequeños como el padre.
M: Incisivo inferior derecho a los 5 meses, izquierdo a los 8…pinta paletota como la madre.

Parto:
I: normal, largo y relativamente doloroso.
M: normal, urgente y no me agarran más ni en pedo.



Lo dejo al papá si quiere seguir agregando cosas que Maite llama.



miércoles, 18 de junio de 2008

Día del padre


Un padre es el soporte de nuestro hogar,
es el que se guarda los sentimientos en la profundidad de su alma,
el que nos da seguridad en las horas de angustia,
es el héroe de los cuentos infantiles,
es aquel que nos impone respeto en la adolescencia,
pero si nos fijamos bien, cuánta ternura desprenden sus ojos al mirarnos.

Quizás no te prodiga de besos y abrazos como tu madre, pero en las noches cuando dormimos, es el que se asoma con suavidad a nuestro cuarto y con suma delicadeza cubre nuestro cuerpo con la sábana que hemos enrollado a nuestros pies, mientras la emoción le nubla los ojos, porque se siente orgulloso de tenernos.

Tenemos que comprender el papel que muchas veces se le asigna a nuestro padre, un papel un tanto distante, severo, ¿quién de nosotros no habrá escuchado de su madre alguna vez decirnos..
'se lo voy a decir a tu padre cuando llegue'... y uno se siente temeroso pero a la vez espera ansioso el regreso del padre y cuando lo alcanzamos a divisar desde la ventana, ya nos olvidamos del regaño, solo corremos en su encuentro para recibir su infaltable abrazo protector.

Gracias a todos ellos, nuestros padres.

Felicidades a los hijos que lo han disfrutado toda su vida, a los que lo tuvieron poco tiempo, pero fue muy intenso ese transcurrir, a los que por las circunstancias tuvieron que crecer sin ellos a su lado, no juzguemos, disfrutemos del recuerdo emotivo del padre que junto con el amor de una madre, hacen nuestra vida feliz.

Felíz día Pa!





lunes, 9 de junio de 2008

el mate*

El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.Pero no es una bebida.

En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse.

El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar siestás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo. Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda'¿unos mates?'.Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.

Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.

Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientrasestudian o se drogan.

Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.

En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenosy los malos. Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale elcorazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.

Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde:'Como tomes vos'.

Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas lascasas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da.

La yerba no se le niega a nadie. Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.

No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.

O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones. El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores... Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate.

Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar,vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!'.

Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'. Es la modestia de quien ceba el mejor mate. Es la generosidad de dar hasta el final. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno. Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día. Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.

*(Lalo Mir)

miércoles, 4 de junio de 2008

De como veo a mi familia

A Iván le fascina dibujar y superada la etapa de los mamarrachos, empezó a dibujar a su familia


El pibe firma sus obras... pero mas que firmarlas les pone su nombre de titulo!!! un grande.

No es por hacer alarde, pero el dibujillo es de por sí bastante inteligible, no obstante la explicación del autor es destacable, a saber:

Agranden la imágen y vean, ahora sí... que alguien me explique que carajo hace un pincel en el medio del dibujo (según propias palabras del autor: es el pincelito ese que tenés vos guardado con tus herramientas ¿?) por otro lado también es interesante el tema de los relampagos con el sol, y la cara del sol... sin palabras.

No me lo nieguen... el detalle de las ruedas y el volante es superlativo; despreocupense por la forma del árbolito, ya lo estamos tratando con el psicólogo.

disfrutenlo y no se lo bajen porque en 30 años esto será invaluable y pretendo ser el único en sacarle réditos a las expresiones artisticas de mi hijo. De última, si alguien me caga, les reclamo el derecho de formación y a la mierda... interesados!!!

miércoles, 28 de mayo de 2008

De como vamos creciendo

Y de repente Iván empezó a escribir solo, sin copiar y sin que nadie le sople, reconoció las letras de su nombre y empezó por acomodarlas en una hoja.
Su nombre lo escribió por primera vez, solo y sin copiar, el 15/05/08.



Después de este primer paso empezó el perfeccionamiento


para nosotros, todo un acontecimiento...

martes, 20 de mayo de 2008

De como se puede ser tan... Midas

Una linda historia clásica, escrita por Ovidio, poeta Latino, en el Siglo I.
Hace 2000 años que se conoce y todavía no se adopta su enseñanza... necios!


Midas fue un rey de gran fortuna que gobernaba en el país de Frigia, región de Macedonia. Tenía todo lo que un rey podía desear. Vivía en un hermoso castillo rodeado de grandes jardines y bellísimas rosas. Era poseedor de todo tipo de objetos lujosos. Compartía su vida de abundancia con su hermosa hija Zoe.

Aún repleto de riquezas, Midas pensaba que la mayor felicidad le era proporcionada por todo su oro. Comenzaba sus días contando monedas de oro… se reía… se reía y tiraba las monedas hacia arriba para que les cayeran encima en forma de lluvia! De vez en cuando se cubría con objetos de oro, como queriéndose bañar en ellos, riendo feliz como un bebé.
Cierto día, el dios de la celebración, Dionisio, pasaba por las tierras de Frigia. Uno de sus acompañantes, de nombre Sileno, se quedó retrasado por el camino. Sileno, cansado, decide dormir un rato en los famosos jardines de rosas. Allí lo encuentra Midas, quién lo reconoce al instante y lo invita a pasar unos días en su palacio. Luego de esto lo llevó junto a Dionisio. El dios de la celebración muy agradecido por la gentileza de Midas, le dijo:“Me has dado tal placer al haber cuidado de mi amigo que quiero hacer realidad cualquier deseo que tengas”. Midas respondió inmediatamente: “Deseo que todo lo que toque se convierta en oro”. Dionisio frunció el entrecejo y le dijo: “Seguro que deseas eso?”. A lo que Midas respondió: “Seguro, el oro me hace tan feliz!” Finalmente, Dionisio contesta reacio: “Muy bien, a partir de mañana todo lo que toques se transformará en oro”.
Al siguiente día, Midas, se despertó ansioso por comprobar lo que Dionisio le había prometido. Extendió sus brazos tocando una mesita que de inmediato se transformó en oro. Midas, saltaba de felicidad! Y continuó comprobando… tocó una silla, la alfombra, la puerta, la bañadera, un cuadro y siguió corriendo como un loco por todo su palacio hasta quedar exhausto y al mismo tiempo contentísimo!
Se sentó a desayunar y tomó una rosa entre sus manos para respirar su fragancia. Pero… al tocarla se había convertido en un frío metal. “Tendré que absorber el perfume sin tocarlas, supongo”, pensó desilusionado. Sin reflexionar, se le ocurrió comer un granito de uva, pero casi se quebró una muela por morder la pelotita de oro que cayó en su boca. Con mucho cuidado quiso comer un pedacito de pan, sin embargo estaba tan duro lo que antes había sido blandito y delicioso! Un traguito de vino, quizás… pero al llevar el vaso a la boca se ahogó tragando el oro líquido!
De repente, toda su alegría se transformó en miedo. Justo en ese momento, su querida gatita saltó para sentarse con él, pero al querer acariciarla, quedó como una estatua dura y fría. Midas se puso a llorar: “Sentiré solamente cosas frías el resto de mi vida?”, gritaba entre lágrimas. Al sentir el llanto de su padre, Zoe se apresuró para reconfortarlo. Midas quiso detenerla pero al instante una estatua de oro había quedado a su lado. El rey lloraba desconsoladamente.
Finalmente levantó los brazos y suplicó a Dionisio: “Oh, Dionisio, no quiero el oro! Ya tenía todo lo que quería! Solo quiero abrazar a mi hija, sentirla reir, tocar y sentir el perfume de mis rosas, acariciar a mi gata y compartir la comida con mis seres queridos! Por favor, quítame esta maldición dorada!” El amable dios Dionisio le susurró al corazón: “Puedes deshacer el toque de oro y devolverle la vida a las estatuas, pero te costará todo el oro de tu reino” y Midas exclamó: “Lo que sea! Quiero a la vida no el oro!” Dionisio entonces le recomendó: “Busca la fuente del río Pactulo y lava tus manos. Este agua y el cambio en tu corazón devolverán la vida a las cosas que con tu codicia transformaste en oro”. Midas corrió al río y se lavó las manos en la fuente, agradecido por esta oportunidad. Se asombró al ver el oro que fluía de sus manos para depositarse en la arena del fondo de la fuente. Rápidamente, llevó una jarra de agua para volcar sobre Zoe y rociar a la gata. Al instante, sonaba en el silencio la risa y la voz musical de Zoe y el ronroneo de la gata. Muy contento y agradecido salió Midas con su hija para buscar más agua del río Pactulo y así poder rociar rápidamente todo lo que brillaba de oro en el palacio.
Gran alegría le proporcionó a Midas el observar que la vitalidad había retornado a su jardín y a su corazón. Aprendió a amar el brillo de la vida en lugar del lustre del oro. Esto lo celebró regalando todas sus posesiones y se fue a vivir al bosque junto con su hija en una cabaña. A partir de lo ocurrido, jamás dejó de disfrutar de la auténtica y verdadera felicidad.


La leyenda del Rey Midas es un mito clásico sobre la tragedia inevitable de no reconocer la verdadera felicidad. La vieja historia del rey Midas, es aleccionadora y nos invita a pensar, reflexionar y darnos cuenta de las consecuencias que podemos atraernos siendo esclavos de nuestros propios deseos. En tiempos actuales, ese oro de la leyenda, se halla sustituido por el afán desmedido de poseer dinero, excesos de bienes, riquezas, comodidades, lujos, apariencias, poder, etc. En definitiva: MATERIALISMO.
Cuando concentramos nuestra vida exclusivamente en lo material, comienza el desasosiego, la intranquilidad, que incita al consumo, al deseo de acaparar más y más, egoístamente todo para sí. Un individuo en estas condiciones puede llegar al extremo de cometer graves injusticias, mentir, robar, matar, delinquir, someter a su familia y toda una sociedad. Se trata del deseo que nunca se calma: más se tiene, más se quiere. Se forma un vacío que no puede llenarse con nada. Comienza, entonces, una perturbación psicofísica que aleja al individuo del verdadero sentido y propósito de la Vida.

Y te jodes por boludo!

lunes, 19 de mayo de 2008

De como fuimos llegando... hoy Maite






La princesita de la familia nació el miércoles 31 de octubre de 2007 a las 21.47, pesó 3,300Kg y midió 48 cm. Se podría decir que el "temita" Maite fue muy expeditivo... decidimos empezar a buscar un segundo hijo allá por diciembre de 2006, concluidos los "preparativos" empezamos efectivamente a buscar el embarazo en enero... en febrero Sole ya estaba embarazada; sin palabras. Una de las mejores cosas de tener un hijo es buscarlo, esperarlo, desearlo, seguir buscando... en fin, un mes duró la búsqueda; sin palabras.

El embarazo fue perfecto, Sole estuvo un poco mas cansada que durante el primer embarazo, lo cual es obvio teniendo en cuenta que lo pasamos -y sobre todo Sole- con un niño de 2 años que sufrió todas y cada una de las consecuencias de tener un hermanito, el muy turro no se olvidó de nada, retrocesos, caprichos, llantos, angustias, pis en la cama, más angustias, amagó con abandonar el jardín, más caprichos, cambios de conducta, más pis, mucho pis etc...

En fin, muchos dolores de espalda mediante los meses transcurrieron bastante bien, supimos que era mujer en la segunda ecografía y en todo momento estuvo cabeza abajo, el comentario de los viejos era que salía en cualquier momento -durante el séptimo mes armamos el bolso por si las moscas- pero contra todos los pronósticos, faltando una semana para cumplir los nueve meses "reglamentarios" la mina no daba señales de querer salir. El lunes 29 vamos al manos mágicas -que intencionalmente volvía a ser Ferrari por dos motivos, 1) teníamos una buena experiencia con él. 2) tratamos de impedir el acceso de extraños a las partes de pipul- y nos dice que todo marcha bien y que esperemos, si para el lunes siguiente seguimos sin novedades, ese mismo día la interna y le provoca el parto.

El día miércoles a las 18 hs. volvimos a ver a Ferrari para que la controle y éste le despega el tapón mucoso, nos avisa que a pesar de no haber síntomas el parto se daría dentro de las próximas 48 hs.

Con esta certera información volvemos a casa e invitamos a comer a mis viejos para ir coordinando el aguante con Iván y otros detalles... Sole venía con antojo de pizza con morrones, lo cual sería rápida y gustosamente satisfecho, teniendo en cuenta que me podría haber salido con Trufas a la veneciana y ahí sí, la niña nacía huertana.

Tipo 20 hs. llegan mis viejos y hermanos, 20.30 llegan las pizzas y a Sole le agarra la primer contracción (muy fuerte), se le pasa y agarra la pizza de morrón... segunda contracción y alerta general en la casa; deja la pizza, llama a la partera y ésta le dice que nos vemos en la clínica a las 21.30; mis viejos amagan a irse con Iván y Sole los hace quedar porque se niega a parir sin comer su pizza de morrones... yo la vi, llegó a estar con la porción de pizza en la mano a punto de pegarle un mordisco y le vino una contracción muy fuerte que se la hizo largar sobre la mesa; casi llorando por no poder comer su pizza, le damos flete a mis viejos, hermanos e Iván y nos disponemos a partir hacia la clínica. El viaje fue verdaderamente penoso, creíamos que se le caía la criatura, no nos dio tiempo a nada, pasó de estar perfectamente a las 20.00 hs. a tener que cerrar las piernas para que la niña no se le escape a las 21.15.

La cuestión es que pasamos a buscar a mi suegra -no nos quedaba de paso y maldije a satanás por tener que hacerlo (el tiempo era oro); igual, menos mal que vino porque su colaboración fue fundamental. Sin ella, mínimo, perdíamos el bolso con la ropa, documentos y billetera- De lo único que me arrepiento es de no haber podido grabar las charlas que se dieron dentro del auto, mientras yo tenía los nervios a full, Soledad trataba de explicarme el camino -no conozco el nombre de ninguna calle, pero sé ir de memoria y en esos momentos no podía confiar plenamente en mis instintos- y Liliana hablaba de otro tema -según ella para tranquilizarnos- y mechaba con nombres de calle (¿?), a medida que cruzábamos una esquina, tiraba el nombre de la calle y te explicaba a donde te llevaba la misma; a todo esto Sole venía con contracciones cada 1 minuto o menos, con lo cual alternaba risitas y llanto a discreción. La realidad fue que estábamos todos muy nerviosos porque pensamos que no llegábamos a la clínica y cada uno reaccionó como pudo: yo enmudecí, Sole se reía y lloraba todo junto y Lili habló.

21.30 en punto llegamos a la clínica, paro el auto en la puerta -no uso la palabra estacionar porque no lo hice, el auto quedó en la puerta de la guardia a 1 metro de la vereda- Sole bajó agarrándose de los árboles para no perder a la criatura en el camino y a los empujones entramos; Liliana acompañó a Sole hasta que la tomó un médico y yo venía corriendo de atrás, largué los bolsos en el medio de hall de la clínica y me metí al consultorio con Sole (Liliana se hizo cargo de los bolsos). 3 de dilatación, el médico de guardia la quiere ingresar directamente a la sala de partos y Sole no quería (ahora sí con llanto continuo) salgo al pasillo y veo pasar corriendo a nuestra partera!, le explico, se mete al consultorio y se hace cargo de la situación... el resto fue todo muy rápido, la partera le tenía las piernas cerradas para que no nazca hasta que llegara Ferrari, entra el médico, abre las piernas, dos pujos y afuera; así de simple, así de doloroso, sin anestesia.

llantos pertinentes mediante, esta vez la esperé, cuidé, no me perdí, no me colgué y a las 10.20 estábamos los tres juntos en la habitación, previo estacionamiento del auto.

cuando salimos de la clínica lo primero que comimos en casa fue pizza de morrones... correspondía.

miércoles, 7 de mayo de 2008

De como fuimos llegando... Hoy Iván










Iván nació el 08/09/04 a las 22:23 hs., pesó 2.890 Kg., tenía el pelo lacio, finito y muy clarito, las cejas no se notaban de lo clarito que eran; no lloró cuando salió de la panza, simplemente hizo "mmm" cuando lo pusieron encima de la mamá.

La previa: todo empezó el lunes 6 de septiembre, Sole había pasado la noche con bastantes contracciones, muchas cada 5 minutos (cuando empiezan con esa frecuencia, se considera iniciado el trabajo de parto) cuando me desperté y me enteré de esto, no fui a trabajar y me quedé en casa esperando a salir corriendo para la clínica... a eso de las 7 de la mañana las contracciones empezaron a desaparecer y al final no pasó nada, el martes volví a trabajar y no hubo novedades, hasta que el miércoles Sole empezó a las 4 de la mañana con las mismas contracciones del lunes, cuando me desperté no me dijo nada pensando en que iba a pasar lo mismo que el domingo a la noche, la cuestión es que a eso de las 9 de la mañana me llama y me dice que todavía no se le habían ido las contracciones y que iba a llamar a la partera, quedamos en comunicación, ella llama y luego va a la clínica Tachela a ver a la partera, la revisa y le dice que ya tenía 1 cm. de dilatación, que se quede tranquila en casa y que a la tarde vaya a ver a Ferrari (el obstetra). Cuando vuelve de ver a la patera me llama y me dice esto, a eso de las 10:00 hs. me rajo del laburo y me voy para casa (en colectivo porque justo ese día había paro de trenes) llego a eso de las 12 y comemos algo, a todo esto me llama el Polaco, le cuento la situación y a las 3 de la tarde se viene para casa, nos acompaña a ver a Ferrari que revisa a Sole y le dice que vuelva a las 6 de la tarde que le da la orden para ir a internarse. A las 6 volvemos a ir (nos lleva el Polaco), nos da la orden y nos vamos Sole, yo y el Polaco para la Clínica Modelo de Morón, ahí nos encontramos con la partera Cecilia y a eso de las 19:30 nos dan la habitación 203.

Una vez en la habitación, a Sole le ponen un goteo para que dilate mas rápido (en ese momento tenía 3 cm.) y le empiezan a doler cada vez más las contracciones; a eso de las 20:30 llega Ferrari y empieza a controlar la situación él. Sole ya casi no soporta los dolores y pedimos que pongan peridural, el médico acepta y nos lleva para la sala de parto (mis nervios en ese momento eran algo superlativo), Sole entra a la sala de partos a las 20:45 para que la preparen, a mi me hicieron esperar en un hall hasta que salió una enfermera y me hizo pasar tipo 21:00 (yo era un trapo y Sole ni siquiera eso), fui con Sole (que ya le habían puesto la peridural y estaba un poco mas tranquila). Ahí siguieron las contracciones ya con sensación de pujo. Todo el trabajo iba mas o menos normal hasta que tipo 22:00 el médico empieza a decir que "hagamos" mas fuerza porque el pancho no quería salir (el tema fue que estaba del lado derecho y el médico -aprovechando los pujos- debió darlo vuelta adentro de la panza para que salga con la espalda del lado izquierdo, de otra manera no sale... o algo por el estilo). La situación se empezó a poner un poco tensa porque no aparecía y nosotros estábamos cada vez mas nerviosos y Sole estaba aparte de nerviosa agotadísima, (como si todo esto no bastara, yo -que estaba transpirado, llorando, nervioso y excesivamente ansioso- le gritaba a Sole que "haga caca!!!" -no busquemos explicaciones porque no las hay, salía eso y estaba atravesando un momento de incontinencia verbal- a lo que Sole -como siempre, sin dejar que se le escape una- transpirada, llorando como una magdalena, mucho mas nerviosa y agotada que yo, dolorida y casi exhausta me mira y llorando me dice: "no me pidas que haga caca" (¿?). Primero nunca supe como pudo entender lo que yo decía bajo esa situación de concentración y strees infinita. Segundo, de donde sacó fuerzas y ganas para contestarme tamaña gansada? En fin, su contestación me asombró y efectivamente dejé de hacerlo (ferrari creo que nunca se enteró de esto).

A eso de las 22:20 el médico pide un fórceps porque dice que tiene que salir si o si y no quería que se agote la criatura; cuando apareció el fórceps Sole se puso bastante mal y sinceramente no sé como hizo, sacó fuerzas de donde no tenía y justo apareció otra contracción, se escucho como cuando se descorcha una botella de vino y salió como por un tubo, tenían que verlo... estaba "hermoso", todo violetita, la cabeza con una inmejorable forma de pelota de rugby, los ojitos medio salidos pa'fuera.. una belleza realmente; los dos nos pusimos a llorar terriblemente de la emoción y fue el momento mas grandioso de nuestras vidas; después lo apoyaron en el pecho de su mamá (yo le tocaba la mano con mucho miedo a que se rompa) y lo llevaron a otra habitación.

Yo me fui con él (sisi, strees, emoción etc... y del barullo general se destaca una voz que me dice: Diegoooooo quedateeeee con el neneeeeeee, no lo deeeeeeeejes. La mina estaba en todo, en todo momento... yo no sabía en donde estaba la puerta y ella me guiaba)
A los 5 minutos entro a verlo a la "salita de recién llegados", estaba solito en una pecera con su ropita nueva ya puesta y estaba tranquilito como un ángel, obviamente que lloré de nuevo y a cada ratito me acordaba del momento en que salió y lloraba de nuevo (el estado lloroso duró aprox. 2 o 3 horas... era buenísimo, ya estaba todo bien, todo mas tranquilo, con gente etc... y alguien me miraba como para decir algo, y yo me emocionaba... jajaja) en fin, así nació.

Ahora voy a contar algo que no lo sabe nadie, después de que miré a Vanchi en la salita (me quedé un rato) viene una enfermera y me dice que espere afuera porque no se que debían hacer y mi presencia contaminaba que se yo que, no importa, específicamente me pidió que salga y yo pregunté porqué, en realidad por si me la cruzaba a Sole y me veía sin el nene (se iba a poner como loca seguro y yo busqué la respuesta salvadora... Contamino pipul!!!).

La cuestión es que permanezco en el hall del principio esperando que lleven a Sole a la habitación, sale una enfermera (creo que la misma que me sacó) y me explica que a Iván lo llevan al primer piso, a la Nursery, y que cuando lleven a la mamá a la habitación, vaya -yo obvio- a avisarles a las enfermeras para que en ese momento suban al niño con la madre. La cuestión es que esperé casi una hora hasta que me acordé que Sole me dijo (cuando no, ella tan consciente de todo) que no me separara del nene ni un minuto; resurgida la amenaza de cruzarme la por algún pasillo y que me viera solo, bajo a ver a Iván al primer piso, (la sala de partos era en el 3ro,) estaba todo bien, vuelvo a subir al segundo piso (a la habitación) y ahí lo veo al Polaco que estuvo sentado en una silla desde las 19:30 que nos internamos y todavía no sabía nada... nos abrazamos, lloré un toque, charlamos un poquito, le cuento y me voy a la habitación para agarrar el celular; Cuando entro, vaya sorpresa, me encuentro a Sole toda preocupada preguntándome que había pasado porque ella hacía una hora que estaba ahí esperándome, obviamente que me hice el reboludo como si supiera que ella debía estar ahí y me fui cagando al primer piso para avisar (el tema fue que a ella la bajaron por otra puerta y yo -entre el llanto y la emoción que tenía- no la vi, en realidad debería haberlo visto a través de una puerta de blindex bastante oscura... imposible bajo esas circunstancias).

Igual fue todo muy lindo, llamé a todos y avisé, llegaron todos antes que Iván a la habitación, a eso de las 00:00 hs. bajó la enfermera con la cunita (antes de esto me confundí con otro bebe al que el Polaco saludo y todo, pero era una nena de otra habitación) y ya estaban todos los abuelos, Nia, Viro, Ceci, Agus, Sergio, el Polaco y Daniela (su novia). Todo muy lindo.
Iván era re-tranquilo, un santito. Los dos días que estuvimos en la clínica casi no dormimos; exepto un experiencia rarísima que ocurrió esa primer noche; yo tipo 3 de la mañana, mucho mas tranquilo y sin ataques de llanto despedí al Polaco (que me bancó a full) y me recosté a descansar... pestañee y me despertó Ferrari a las 8.30 de la mañana -yo sinceramente creo que me desmayé- nunca supe lo que pasó en el medio a pesar de que Sole me cuenta que fueron los momentos mas importantes después del parto. Cosas que pasan.

El sábado salimos al mediodía, Nos vino a buscar Guillermo y nos llevó a casa; a partir de ahí empezó el quilombo... durante ese sábado y domingo, la gente transitaba sin cesar (ya ni me acuerdo de quienes fueron) lleno de gente, a Sole le dolían los puntos y encima estaba cansadísima, yo también cansado e Iván durmiendo como un pancho, aunque a medida que pasaban los días y seguía el desfile de gente se iba poniendo cada vez mas fastidioso (cosa que entiendo y comparto jaja).

Recién el 22 de septiembre (+ o -) realmente empezamos a descansar un poco, justamente me acuerdo porque el 21/9 fue nuestro aniversario de casados (2 años) y aunque no lo festejamos formalmente, todavía hoy seguimos festejando con el regalo que nos hicimos el 8 de septiembre.












martes, 6 de mayo de 2008

de como se inició la cosa...

Los Papis nos conocimos, casualmente, cursando una clase muy aburrida en la Facultad de Morón un día de abril de 1995.

En realidad yo la conocí primero durante la primer clase de 2° año; recuerdo que ella entró tarde a la clase, calzando uniforme azul de pollera a la rodilla y saco, su ingreso pasó totalmente desapercibido para mi, hasta que giró su cuerpo para sentarse en una de las pocas sillas vacías que había en el aula, unas cuantas filas delante mio... en ese momento presté real atención a la piba "nueva", y su "falda ajustada" fue motivo de comentarios varios con mi amigo-siamés Polaco. A partir de ese momento surgió la necesidad de identificar a la persona detrás de la falda.

Promediando la semana logré relacionar esa "falda" con su cara y finalmente nos miramos, mutuamente a los ojos, durante uno de los tantos break en el fondo de "La Biblioteca" (Bar aledaño a la Facu y punto de reunión obligado para discutir cualquier tema).

Justamente nuestro primer registro simultaneo fue discutiendo temas relacionados con la dictadura militar, donde Malén -aún hoy amiga entrañable de la familia- logró romper el hielo (casi rompe el Glaciar Perito Moreno) gritando como un gato encerrado en contestación a no me acuerdo que afirmación de Guillermo Cuevas.

La previa duró muy poco, histeriqueos recíprocos mediante, el viernes 19/05/1995 nos dimos el primer beso durante una fiesta de Derecho en el boliche Mall de Haedo.

Al principio intentamos no confundir la diversión con el estudio, por lo que nuestra relación "intra-facultad" sería la de simples compañeros. La iniciativa duró lo que un suspiro y al martes siguiente, previa discusión en el playón de la Facu, decidimos ser "novios full time".

Durante los años de noviazgo compartimos estudio, salidas, estudio, vacaciones, estudio, amigos... en el año 2002 nos recibimos y nos fuimos a vivir juntos en un departamentito ubicado en Vignes y Juan B. Justo.
La convivencia pre-matrimonial duró el tiempo que nos llevó organizar la boda; Nos casamos el 21 de septiembre de ese mismo año y la intención de constituir una familia empezaba a tomar forma.